¡El mal sueño puede ser perjudicial para el estado de ánimo y el comportamiento de tu hijo! Si estás cansado de que tu hijo tenga ataques justo antes de acostarse, o de despertarse constantemente durante la noche, te sorprenderá la mejora después de solo una noche usando una manta de compresión. Además, no tendrás que gastar la mitad de tu sueldo en sesiones ocupacionales frecuentes o en equipos sensoriales caros.
Sugerencia:
No apto para niños menores de 3 años.
Recomendamos colocar tu manta de compresión debajo de las sábanas. Esto te permite controlar la temperatura y mantener las cosas frescas por la noche. Mantas adicionales también aumentan la compresión si es necesario.
Cada sábana sensorial cuenta con un envoltorio alrededor de tu colchón y se ajusta para adaptarse a la comodidad de tu hijo.
Los tamaños de las sábanas no se adaptarán a colchones extremadamente gruesos o con cubiertas de almohadas y su uso con colchones muy delgados llevará a una compresión menor.
























